Qué es un hispano?
(Click here for English translation) Hace treinta años me tocó diseñar un estudio de la población penal hispana de Nueva Jersey. Después de entrevistar a todos los prisioneros que se consideraban hispano, las autoridades se asombraron de descubrir que tenían un 10% más de hispanos de lo que ellos sabían. Porque en su burdo sistema de clasificación, ellos decidían a simple vista si el prisionero “parecía hispano”, y le preguntaban si lo era. Pero el problema es que muchos hispanos no “parecían serlo,” sino que eran rubios, o negros, y a éstos no se les preguntaba (a menos que hablasen con acento).
Desde que emigré a este país hace casi 45 años he seguido con interés la evolución de los esfuerzos oficiales y no oficiales para identificar lo que es un hispano. No es tarea fácil, porque involucra definir la “identidad” de un pueblo inmensamente diverso, en su genética, cultura, clase y circunstancias, procedentes de una enorme masa continental que, ella misma, no ha podido completamente autodefinirse. De principio, no hay un acuerdo universal si somos una sola América, o dos, o tres. (En esto no nos ayuda que los estadounidenses del Norte se hayan apoderado de ese título para ellos solos). ¿Venimos de Hispanoamérica o de Iberoamérica? ¿De América Latina (término acuñado por los franceses para incluir sus colonias) o de cada uno de nuestros países?
No es de sorprender, por lo tanto, que las autoridades de los Estados Unidos de Norteamérica no hayan sabido, a ciencia cierta, cómo definirnos, cuando se trata de contarnos. Según el Pew Hispanic Center http://pewhispanic.org/ hay dos maneras en que el gobierno nos define como hispanos en base a una ley de 1976 en la que se requirió por primera vez contar a un grupo étnico, los “Americanos de origen o descendencia hispánica.” Una manera de contarnos es si provenimos de uno de los 20 países de habla hispana de Latinoamérica o de España. Esto excluye a Brasil, a Portugal, a Guinea Española y Gabón (y, las Filipinas que fueron también colonia española, muchos de cuyos habitantes comparten nuestros apellidos). Esta es la manera que usan las escuelas públicas, las autoridades de salud y otras reparticiones federales. Vale la pena acotar que el censo anual de la población escolar que hace cada estado es una herramienta potentísima de planificación que está a disposición del público en el Internet. Es de lejos la mejor fuente y la más al día para investigar el número, la distribución y la tasa de crecimiento de la población hispana en cualquier repartición.
Pero el Censo Nacional (US Census) no usa esa definición, sino la otra, también autorizada por la ley de 1976: la autodefinición de cada persona. El que dice que es hispano, lo es. Y si niega serlo, no lo es. Según esta definición, al 1 de julio del año 2008 había 46,943,613 Hispanos en los Estados Unidos, o un 15.4% de la población total.
Es interesante la manera amplia (“ambigua”?) como el Censo del año 2000 preguntó: “¿Es esta persona Español-Hispano-Latino?” Es que algunos de nosotros (el 36%) preferimos llamarnos “hispanos” y otros (el 21 %) prefieren llamarse “latinos”. Pero, cuando se nos pregunta más abiertamente “¿Qué somos?” casi a mitad responde por su país de origen, una cuarta parte se consideran “americanos” antes que nada y otra cuarta parte se identifican como “hispanos o latinos”.
Qué concluir en base a estos hechos?
1ro. Que Dios es quien nos ha traído a esta tierra, y lo ha hecho sin duda con un propósito: que sirvamos de puente entre nuestras naciones de origen y esta, y entre los grupos étnicos principales de esta misma nación. Nuestra misión es llevar de aquí lo mejor que allá hace falta y traer aquí lo que más se necesita.
2do. Si bien muchos de nosotros hemos podido mantener una identidad arraigada en nuestra cultura de origen, nuestros hijos y nietos nacidos aquí se consideran más ciudadanos de esta tierra que descendientes de sus antepasados. Aunque habrá siempre algún apego y afinidad, su misión y su vida estarán aquí, aunque, como los cristianos de antaño no debemos olvidar los pobres en nuestra patria
Envíe sus comentarios a blog@joselgonzalez.com Lea otros artículos sobre nuestra cultura hispana en www.semilla.org Hasta la próxima semana….